NO PERSIGA LAS BENDICIONES

En vez de perseguir las bendiciones, debemos perseguir a Dios. Si perseguimos a Dios Él nos perseguirá con bendiciones. El Reino de Dios es como un reino conocido por los humanos, pero al revés. Veámoslo: Nuestro Dios sabe lo que queremos y necesitamos, pero, la economía de Dios no funciona como nosotros creemos o pensamos…